¿Estamos obsesionados con el orgasmo?

Un juguete erótico podría definirse como un objeto, accesorio o mecanismo construido y diseñado para aumentar la excitación, complementar el acto sexual o autocomplacerse. Existen muchos tipos de juguetes eróticos, si hacemos un listado rápido se nos ocurren: Dildos o instrumentos fálicos, vibradores, geles de masaje y lubricantes, anillos para pene, masturbadores en forma de vagina boca o ano, bombas de vacío, muñecos, disfraces, azotadores, curdas y material bondage, juegos de mesa eróticos ,bolas chinas y anales, espejos, arneses, “maquinas sexuales”, pornografía, fundas para pene,máscaras de látex…. Todo lo que nuestra perversa mente imagine puede convertirse en un juguete sexual pero, ¿garantiza llegar al orgasmo?

La verdad es que sí. Hace relativamente poco tiempo que la mujer llegara o no al orgasmo…¿a quién le importaba realmente?, ahora parece es el principio y fin de cualquier relación sexual, tanto para ellas como para nosotros. Y esto es terriblemente perjudicial para salud sexual y disfrute natural de la pareja.

El orgasmo no es necesario para la felicidad de la mujer, aunque obviamente, hace la vida mucho más placentera. Durante mucho tiempo y aún hoy, existen mujeres que han vivido felices y satisfechas sin haber llegado jamás al orgasmo, o experimentándolo con relativa poco frecuencia.juguetes_eroticos

No hay que obsesionarse, ya que tenemos que aprender a disfrutar de nuestra sexualidad y de nuestras relaciones de múltiples formas, para dar cabida a los juegos, a fantasías, a nuevas formas de interactuar con nuestras parejas. Poco a poco el resto llegará solo.

Hoy por hoy, los masturbadores masculinos pueden tener forma de huevo y agrandarse hasta 30 cm y cualquier mujer puede sentir el pene de un conocido actor porno entre sus piernas. Es cuestión de lo que se quiera experimentar. Pero si de verdad quieren saber lo que da de sí la industria del entretenimiento para adultos, acérquense a una juguetería y vayan probando, solos o en compañía. Ya saben amigos. ¡Menos teoría y más práctica!